Ir al contenido
Inicio » Inquieta Lengua

Inquieta Lengua

    Por Silvia Barberini. Eldorado, Misiones

    Inquieta

    de hacer al
    zumbido
    de habla
    renglón  a renglón
    explota
    es otra

    que a nadie le importa la letra
                  si solo es sima de una
    negro

    pozo
    pese
    y alza fuego.

    Por saber       a querer
    en recorrido a la palabra
    juntar semilla
                y vuelta
    de saliva que persiste
    cargada

    Lengua

    Brota chispa
    a lo seria

    brota lota verde
    pese
    y aquí vamos
    que podemos
    otra vez, estrella
    en la punta del zapato
             -lambeteada
              y antebrazo-

    porque es más sencillo, pretender
    que no
    que no puedo, sin este olor a letra
    tan de otra
    de suculento / prejuicio acumulado
    en los que tienen agua, chapa y teja/

    Que volcar un yo de pasto Al cielo
    un yo de tierra
    donde el trabajo llueve
                          bruto
    con manos y lengua
    tensa, que muerde
    aclarar la queja            

    inquiete

    Aquí,

    donde se plantan orejas parlantes
    -achatadas orejas
    y sombrita incipiente-
    sobre oscura base
    de sellados labios
    en reclamo que crece
    y es cielo
             Al cielo vivo

    limpio filo de renglón
    sobre precipicio/ o cimiento

    Filio, aquí

    donde puede no patear la media
    el medio, y llamarse sin forma de ser
    que valga más que diez líneas
    para quedar estampados
    lengua
    a la legua

    Tanta e

    ahí, entre las Tantas/ una
    la otra de Ser nuevas
    en espacio de lengua roja/verde
    extrañas
    al este de un tiempo
    -como históricamente lo es todo-

    toda aquella
    que intente salirse de empresa
    y pase a imprenta

    libro y muesca
    sale 
    base  / o  sea  manifiesto
    que quede – que deje
    causa.

    La misma bronca
    el mismo deseo
    de romper, a romper lengua

    Gota

    que  salpica
    por pretender un espacio saliva, no considerada
       tiempo
                – espacio
    ni sacio,  al brusco
    en  los nuevos de vocabulario
    que  esparcen siembra a lo bruto

    Ellas
    elles
    ellos con orden de papilas
    casi nuevas, de léxico
    les
    que recién empiezan

    suman palabra
    al infante trabajo
     creyendo!

    Y crean

    tanta e, 
    es  hacer de su palabra
    tierra.

    ¡Inquieta lengua!

    enredada,
    bucle

              de objetos
    – que corren,  huyen

    en sentido contrario a la página
    para conseguir cuentos
    o engañar a hábiles palabreros –

    busca vida, y nada

    de lamidas, saliva
                 y lustre
    las de arriba
    y nada

    Nada

    de labios gruesos
    No y noes

    a los que fundan su ser, el ser
    en menos de diez renglones

    que hay poco/ sugiere algún erguido/
    poco espacio

    en lo que se hace -punto-
    y  te hace -punto-

    Sembrar

    acción antigua de recorrido a la semilla
    sin agujero -infiltración de ley para que engordemos
    justo, lo que la tierra pide hoy, que ensanchemos –

    y yuyes guachas crecen, como si nada

    ¡viven!

    entre  ¡Tanta prostitución!

       Tanta puesta en venta
    de letra…

    Un estado de opaco,

                       en estómago clavo
    trae      eco   ,     retumbe
    de inventar  hoy

    este hoy, de  andar    pie  
     -en lo quieto-

    y letra

    a letra 

    que vuelven 
      lungas    

    y dejan  faltas

     de lengua.

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *