
Por Miguel Riquelme. Trelew – Posadas. Periodista
Cuando la palabra construye una topografía de historias, música y poesía entonces la radiofonía y las redes sociales, hoy infectadas de ruido y furor, adquieren un sentido valioso y racional. (Neaconatus)
El País de la milonga es un programa de radio. Comenzó con una conversación, en Brasil, en Santa Rosa, con el filósofo Luis Rubira, sobre la milonga y las cosas comunes del mundo platino, sobre la escarcha en las mañanas y sobre ciertos gestos insumisos. De regreso a Garupá la charla tenía forma y destino de radio, la continuidad de la conversación por otros medios. Hoy es una manera de pensar el mundo y sus cosas, atravesado por lo que otros han escrito y cantado.
Al tranco lerdo de una milonga campera, conversamos, pico a pico, con Rolo Capaccio. Con la excusa perfecta de rastrear ideas y canciones y de paso le agregamos adobe a una amistad de años. La milonga es una forma que permite desarrollar ideas como quien estira un lazo, tendrá el largo que el criollo quiera o pueda, será para hablar de cosas profundas, de penas y de caminos y cuando es fogonera tendrá el aire de las cosas cotidianas.
Hay otro mundo en los costados del mundo, en ese lugar los límites son la noche, los grandes ríos, los pantanos, el miedo. Sus habitantes, oscuros y silenciosos, hacen otra historia. Yo me ocupo de eso. Sentado sobre el mundo, que es el suelo de la pampa o de las cuchillas, escucho lo que esas voces, entre ellas la de mi padre, vienen a susurrar. Ahí está el amargo compartido con el amigo o con el silencio, el olor a la leña, a cuero, al humo hecho costra en las paredes, eso que los gaúchos llaman picumá. El horizonte es el borde, y con poca cosa uno se puede echar al camino, caballo, copla, puñal y vihuela. Solo hay que saber dormir al sereno.
El país de la milonga se emite por LT4 los sábados de 7 a 8 de la mañana y repite en FM Universidad los domingos de 08:00 a 09:00 horas. También circula a través de YouTube: https://www.youtube.com/@miguelriquelme31