
Los no llamados
Nadie nos llamó,
fuimos porque no supimos no hacerlo.
No volveremos, nadie volverá.
Los viajes importantes sólo son de ida.
Y en este ya estamos embarcados,
no conozco al que va a mi derecha,
tampoco el que se sentó a mi izquierda.
Somos hermanos de desconocido padre
y de la madre necesidad.
No cantamos,
no hay alegría en nuestros semblantes,
tampoco hay llantos. Sólo certeza.
Nos reparten nuestras armas,
herramientas del siempre jamás,
que nunca vimos ni tocamos,
y desde que nacimos,
expertos somos en su manejo.
Nunca lo supe, pero lo intuía,
en el fondo, al final a la derecha,
allí anidaba el condicionamiento.
Este condicionamiento.
No nacimos para esto,
pero ya que nacimos, nos prepararon.
Nos condicionaron.
Ha llegado el momento, el lugar, la oportunidad,
y he aquí, que me invocan, que nos citan.
Acudimos a cientos, a miles, toda una generación.
Toda mi generación.
La humanidad no volverá a ser lo que fue.
Una generación completa, la mejor generación, que siempre es la última
se va al frente, frente que a veces está arriba, otras atrás
y nunca delante.
No volveremos, quedaremos allí donde caigamos.
Nos vamos, no nos lloréis, no nos olvidéis.
Málaga, marzo 2023