El submarino que no podía sumergirse
Por Carlos Piegari. Posadas-Barcelona. Escritor sofista [[BR]] Ontología de los objetos sin objeto [[BR]] El mundo es un taller donde se fabrican jarrones de cerámica que todo coleccionista de orquídeas en Misiones desearía poseer. Anillos de alpaca por los que las esposas de los jeques árabes enloquecen. Y ventanas de vitraux para los refugios de aventureros en la Patagonia. Cosas muy bellas y necesarias que los viajeros, cuando atraviesan las rutas comerciales de Marco Polo, compran y cargan en sus alforjas. Pero también, en este mismo mundo, se crean otros trastos que nadie quiere llevarse y los abandonan en los espejismos del desierto de Gobi o en los docks del puerto de Londres, son los objetos sin objeto. No llevan mal su soledad pero, algunas veces, estas criaturas reclaman explicaciones. Nada nuevo. Desde el Gólem hasta Frankenstein pasa lo mismo. …
