
Quinta mudanza. Camino al entierro de Sarmiento y Epaminondas. 
Sucede en el río de suave caída al mar de la plata
¿El trirreme espera una lenta y prolongada navegación llegará el navío triunfal a Atenas?
¿Dejarán los atenienses que las costas marinas sean acuchilladas por remeros esclavos?
¿“Esa nave hoy es enemiga”?
desde ahí
desde la bahía un toro y siete vacas engendraron aguas abajo el vellocino de plata,
las vaquerías, el cuero, la carne y el oro de las canteras en la bahía
pechugas de pato alimentaron a generales del sitio territorial a los bárbaros selváticos
Agamenón, Catriel, Ifigenia, Calfucurá, Lisistrata, Atahualpa, son fantasmas que llevan los muertos por sus muertes de cultura analfabeta
La cólquide pámpida se hibrida y la serpiente emplumada de Quetzalcóatl orina la barcaza para el encalle y hagan justicia quienes debieran hacer justicia Las pompas fúnebres, el disparo de cañones
Suenan címbalos y bronces saliendo la barcaza hacia el sur de los aires buenos
bebiendo luz de los cardúmenes,
bebiendo luz de los pájaros de fuego
al ritmo de bombos legüeros zarpan buscando el cauce
en los confines de la ribera peinan y maquillan al muerto en aguas territoriales arrancadas por la guerra de ocupación que comandó la apostasía.
Acompañan al cadáver, al mito violento de opresión, ministros y generales
Los orines de la tripulación dejan fluorescencias en el camino final
Bolsas de tabaco, yerba mate e indios payaguaes a contrapeso equilibrando el horizonte
Peinan a los muertos los daguerrotipistas
peinan al muerto
al gran prosista americano
al lector de los trágicos griegos
el intelectual unitario de la oligarquía continental
emana aliento cadavérico
Curupaytí le duele al muerto recién muerto, el gacetillero de Urquiza, el asesino de Peñaloza,
la fiebre amarilla, el cólera aplauden su pase al inframundo
al bronce despreciador del linaje americano
a su lado en una pira viaja Epaminondas primer hombre de Grecia
el general del cuerpo a cuerpo incorruptible
descendientes ellos de una familia empobrecida
la tradición los hermana
Epaminondas yace muerto y aún con sus ojos llenos de monedas ve el plumaje del monte, las tinajas de barro guaraní, las arpas del consuelo y el trabajo minucioso de la plata en los cuellos de las señoras pudientes.la pobreza de los siervos no engalana la embarcación
la servidumbre temporal con los soldados del ejército que tanto odió el muerto argentino de muerte lo asisten sin rencores
los soldados en el vivac improvisado
comen avergonzados en el vivac improvisado
sopa de porotos, estofado de oveja y surubí envuelto en hojas de banano comparten con los infantes griegos
su dieta mediterránea de aceitunas y pescados el podrido español de las pailas
las orquídeas en desagravio no paran de crecer en las extremidades de Agamenón de Ifigenia y lisistrata
desde las aguas del Guarán en las tierras del Yerutí y del bordado celestial bandadas de cigüeñas oscurecen la tarde de misa franciscana en flotación
marcha la metáfora fluvial con escorbuto
marcha el gerundio tuberculoso
marchan dos generales fratricidas matarifes de las guerras oligárquicas marchan la Tripe Alianza y el Peloponeso marchan los mitos opresores sedientos de sangre
marcha la antropofagia acumulativa de los aqueos los dorios los jonios y los arcadios marchan los mapuches los guaraníes los ayoreos
y ahora sí con el humo de tabaco y ahora sí porque en la biblia no se fuma
moriture te salutan
escriban cómo él decía Rosas degüellen las ideas de sus ideas decía Rosas en su enojo
en el Aquibadan el río de la Estigia liberal no se salva nadie menos un coronel de catorce años
hijo del mariscal pasado a cuchillo en la Guerra del Peloponeso a un costado de la barca que arrastra la osamenta
Rómulo y Remo toman leche de carpincho bebiendo chicha celestial planeando asar al roedor ¿cuantos bueyes le debemos a Poseidón? ¿Cuantos bueyes le debemos a Poseidón?
La cólquide pámpida se hibrida
la serpiente emplumada de Quetzalcóatl
orina la barcaza para el encalle
y hagan justicia quienes debieran hacer justicia sobrevuelan la nave Apolo y Dionisos
en máquinas voladoras transportando músicos del cielo eterno, los
centauros de la patria persa y salteños para el corte del tabaco
moriture te salutan
peinan a los muertos los daguerrotipistas
peinarlos y maquillarlos hasta entregar a las familias los cadáveres entrando al río Paraná
salen de las corrientes subterráneas piraguas en saludo a la embarcación con los notables a la vista de los pájaros a la vista de quien quiera mirarlos
los argonautas criollos la falange gaucha con sus botas de potro bailan extasiados malambo con el diablo
Andresito Guacurarí desde un barranco observa el paso con respeto de soldado.