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Tomando vino con pomelos

    Por Daniel Omar Luppo. Formosa. Dramaturgo y gestor cultural

    Quinta mudanza. Camino al entierro de Sarmiento y Epaminondas.

    Sucede en el río de suave caída al mar de la plata

    ¿El trirreme espera una lenta y prolongada navegación llegará el navío triunfal a Atenas?

    ¿Dejarán los atenienses que las costas marinas sean acuchilladas por remeros esclavos?

    ¿“Esa nave hoy es enemiga”?

    desde ahí

    desde la bahía un toro y siete vacas engendraron aguas abajo el vellocino de plata,

    las vaquerías, el cuero, la carne y el oro de las canteras en la bahía

    pechugas de pato alimentaron a generales del sitio territorial a los bárbaros selváticos

    Agamenón, Catriel, Ifigenia, Calfucurá, Lisistrata, Atahualpa, son fantasmas que llevan los muertos por sus muertes de cultura analfabeta

    La cólquide pámpida se hibrida y la serpiente emplumada de Quetzalcóatl orina la barcaza para el encalle y hagan justicia quienes debieran hacer justicia Las pompas fúnebres, el disparo de cañones

    Suenan címbalos y bronces saliendo la barcaza hacia el sur de los aires buenos

    bebiendo  luz de los cardúmenes,

    bebiendo luz de los pájaros de fuego

    al ritmo de bombos legüeros zarpan buscando el cauce

    en los confines de la ribera peinan y maquillan al muerto en aguas territoriales arrancadas por la guerra de ocupación que comandó la apostasía.

    Acompañan al cadáver, al mito violento de opresión, ministros y generales

    Los orines de la tripulación dejan fluorescencias en el camino final

    Bolsas de tabaco, yerba mate e indios payaguaes a contrapeso equilibrando el horizonte

    Peinan a los muertos los daguerrotipistas

    peinan al muerto

    al gran prosista americano

    al lector de los trágicos griegos

    el intelectual unitario de la oligarquía continental

    emana aliento cadavérico

    Curupaytí le duele al muerto recién muerto, el gacetillero de Urquiza, el asesino de Peñaloza,

    la fiebre amarilla, el cólera aplauden su pase al inframundo

    al bronce despreciador del linaje americano

    a su lado en una pira viaja Epaminondas primer hombre de Grecia

    el general del cuerpo a cuerpo incorruptible

    descendientes ellos de una familia empobrecida

    la tradición los hermana

    Epaminondas yace muerto y aún con sus ojos llenos de monedas ve el plumaje del monte, las tinajas de barro guaraní, las arpas del consuelo y el trabajo minucioso de la plata en los cuellos de las señoras pudientes.la pobreza de los siervos no engalana la embarcación

    la servidumbre temporal con los soldados del ejército que tanto odió el muerto argentino de muerte lo asisten sin rencores

    los soldados en el vivac improvisado

    comen avergonzados  en el vivac improvisado

    sopa de porotos, estofado de oveja y surubí envuelto en hojas de banano comparten con los infantes griegos

    su dieta mediterránea de aceitunas y pescados el podrido español de las pailas

    las orquídeas en desagravio no paran de crecer en las extremidades de Agamenón de Ifigenia y lisistrata

    desde las aguas del Guarán en las tierras del Yerutí y del bordado celestial bandadas de cigüeñas oscurecen la tarde de misa franciscana en flotación

    marcha la metáfora fluvial con escorbuto

    marcha el gerundio tuberculoso

    marchan dos generales fratricidas matarifes de las guerras oligárquicas marchan la Tripe Alianza y el Peloponeso marchan los mitos opresores sedientos de sangre

    marcha la antropofagia acumulativa de los aqueos los dorios los jonios y los arcadios marchan los mapuches los guaraníes los ayoreos

    y ahora sí con el humo de tabaco y ahora sí porque en la biblia no se fuma

     moriture te salutan

    escriban cómo él decía Rosas degüellen las ideas de sus ideas decía Rosas en su enojo

    en el Aquibadan el río de la Estigia liberal no se salva nadie menos un coronel de catorce años

    hijo del mariscal pasado a cuchillo en la Guerra del Peloponeso a un costado de la barca que arrastra la osamenta

    Rómulo y Remo toman leche de carpincho bebiendo chicha celestial planeando asar al roedor ¿cuantos bueyes le debemos a Poseidón? ¿Cuantos bueyes le debemos a Poseidón?

    La cólquide pámpida se hibrida

    la serpiente emplumada de Quetzalcóatl

    orina la barcaza para el encalle

    y hagan justicia quienes debieran hacer justicia sobrevuelan la nave Apolo y Dionisos

    en máquinas voladoras transportando músicos del cielo eterno, los

    centauros de la patria persa y salteños para el corte del tabaco

     moriture te salutan

    peinan a los muertos los daguerrotipistas

    peinarlos y maquillarlos hasta entregar a las familias los cadáveres entrando al río Paraná

    salen de las corrientes subterráneas piraguas en saludo a la embarcación con los notables a la vista de los pájaros a la vista de quien quiera mirarlos

    los argonautas criollos la falange gaucha con sus botas de potro bailan extasiados malambo con el diablo

    Andresito Guacurarí desde un barranco observa el paso con respeto de soldado.

     

     

     

     

     

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