
Por NEACONATUS
-Ferraro -me dijo- se me ha presentado un caso muy curioso. ¿Le molestaría mucho acompañarme?
Fue así como decidimos poner manos a la obra.
Hemos entrado a la novela policial de Ubaldo Pérez-Paoli, (o los apuntes para una novela). En realidad, toda novela policial comienza cuando, dado un crimen, aparece un enigma. Eso de “crimen” hay que aclararlo. En cualquier libro, en su trama, puede haber un crimen, pero no todos pueden entrar en la categoría “policial”. En “Romeo y Julieta” mueren los protagonistas, pero no es un drama policial. En “1929” de Stephen King el esposo liquida a la esposa, y es perseguido por ratas, pero tampoco es una novela policial. Para que sea es necesario que haya un enigma. En literatura ¿qué es un enigma? En el transcurso de la vida de una comunidad un enigma es un suceso raro, algo fuera de la común, un hecho cubierto por un misterio. En nuestro caso, en el ambiente académico aparece asesinada la profesora Richter, caso para nada usual y acontecimiento sobre el cual no hay sospechosos. Que la policía (el Director de Inspección Marquart) pida ayuda al detective es un clásico, y más que solicite colaboración a Ferraro, el doctor Watson de este “apunte”. Por eso el inicio nos sugirió la famosa saga de Conan Doyle.
Eso tienen de interesantes estas historias: la policía, órgano de la Justicia, institución oficial del Estado, es incapaz de resolver el intríngulis de los asesinatos. No puede porque está atada a los códigos de la Ley, a reglamentos. No podemos verlo a Marquart yendo al Patio de la Morocha a bailar tangos. No sería creíble. La verosimilitud en el policial es importante, si no entramos en otro género, el fantástico. Además, por oficio, el detective piensa y actúa de manera especial, por eso “Kanner se puso a inspeccionar rincón por rincón con el mayor cuidado”. La policía podría hacerlo, pero no con la suspicacia del investigador.
El estilo de Ubaldo es atrapante, sencillo y cautivador. Comenzamos a leerlo y nos impidió desertar. Otra cosa de valor en este tipo de literatura es que Pérez-Paoli no deja cabos sueltos. En el género deben cerrarse todos los senderos abiertos por la trama. Pero caben unas observaciones, sin mayor importancia en los vericuetos del escrito.
Por ejemplo, “no hay huida alguna. Ningún escape. Ach du Wahnsinnige! “Oh, demente”. Así escribe y traduce, Ubaldo. Alberto Szretter se anima, de puro atrevido, con otra traducción. Traducción googlena que carece en absoluto de solvencia literaria, que es lo que debe valer. Admite que no puede polemizar con Pérez-Paoli que sabe alemán en serio. Szretter, estudió el idioma de Goethe con la suegra de Piegari (el otro cómplice de estas opiniones), allá en la infancia del ´60 en Posadas, pero se le olvidó lo poco que aprendió. Que se haya casado con una descendiente directa de alemanes, tampoco lo salva del infierno. Para colmo (en esto coinciden Szretter y Piegari) la juventud que siguió a la primera y segunda generación argentina, en la provincia de Misiones, de los pioneros germanos, no quieren hablar alemán. Se perdió la lengua materna. Bueno, la opción propuesta sería: Es gibt kein Entrinnen (no hay huida ninguna). Kein entkommen (ningún escape). Pero terció otra opinión: “Ach du Wahnsinnige significa: Pobre loca. Oh demente es lo mismo. Suena más adecuado.” ¿Subtrama filológica, que aporta su cuota de conspiración furtiva al relato?
Que Ubaldo nos acerque al poeta latino Propercio resulta un excelente recurso. Porque la literatura es como un catalejo, cuyas lentes van saliendo para mirar cada vez más lejos. Más allá de estilos y géneros, la literatura mora en un libro que nos lleva a otros libros para observar cosas, temas, problemas y soluciones que no advertimos antes. De tal manera que uno llega a la “patrística” y a “Propercio”. Este ángulo del libro de Ubaldo remite a Umberto Eco, con esa mezcla de erudición, claves secretas en idiomas muertos, originales en bibliotecas selectas. Y si seguimos la huella de las miguitas de pan de Hansel y Gretel, podríamos llegar hasta Piglia, quien cita a Karl Marx a través de un documento que tituló Liminar (1875), y que se encuentra en Los casos del comisario Croce. Texto que se incluiría en la “Concepción apologética de la productividad de todas las profesiones”, que está dentro de otro texto de Marx, “Teoría de las plusvalías”. El documento argumenta que los delincuentes son productivos para la sociedad de tres maneras: 1) producen el derecho penal y empleos relacionados como profesores de derecho y policías, 2) impulsan la literatura, el arte y la innovación tecnológica, y 3) ayudan a equilibrar la oferta y demanda de trabajo al reducir la sobrepoblación y estimular la competencia. Referencia que encontramos en la edición de Anagrama de los cuentos completos de Ricardo Piglia. ¿Nos arriesgamos un poco más? Observen cómo de un libro-lente, salen otros libros-lentes. Infinita y milyunochesca es la buena literatura.
El estilo narrativo de Ubaldo Pérez-Paoli también puede tener puntos de contacto con la autora alemana Sibylle Lewitscharoff (Stuttgart, 1954) que suele mixturar géneros, coincidiendo lo filosófico con lo policial (como sucede en este caso) y otros palos muy extravagantes como la vida de la misma Sibylle. En el proyecto literario de Ubaldo también confluyen filosofía, noir, tango… Devenires (¿Los presocráticos también escribieron novelas policiales?) que amenazan ortodoxias de géneros. Cecilia Dreymüller la cita en su libro Confluencias. Antología de la mejor narrativa alemana actual (Alpha Decay, 2014) donde reproduce un capítulo de su novela policíaca “Killmousky” donde un gato tiene un protagonismo fascinador.
Regresando a los párrafos de “A lomo de Pegaso”, la otra inquietud (que le preguntaríamos a Ubaldo) es la del ADN que bien podrían haber obtenido los investigadores. El autor no puso fecha, y la historia podría desarrollarse en un tiempo anterior al descubrimiento de ese muestreo, pero ¿cómo hacerle pasar por alto esta herramienta de estudio y dilucidación, a los lectores siglo XXI.
Otro hallazgo, que agradecemos a Pérez-Paoli, es que el escritor haya mixturado letras de tango (y el tango mismo) en un ambiente alemán. No pecamos de buchones si revelamos que además de la erudición filosófica, Ubaldo ha profundizado como intérprete y estudioso en la dimensión tanguera. Arte rioplatense muy valorado en Alemania desde siempre.
En fin, felicitaciones a Ubaldo. Que eso de “apuntes” solo sea un amague y se concrete en libro. ¿O ya lo es? Para cerrar con una vuelta de tuerca que estimule incógnitas, en la ciudad de Puerto Rico, Misiones, (pueblo de colonos alemanes) donde vive Alberto Szretter (partner de estas digresiones), hay una familia Richter, que por supuesto tienen primos en Alemania, más precisamente en Hannover. ¿Parientes de la suprimida profesora? ¿Podrían aportar pistas?
Ubaldo Pérez-Paoli es argentino, doctorado en Filosofía con una tesis sobre la lógica de Hegel y habilitación en Filosofía con una tesis sobre Plotino y san Agustín en la Universidad Técnica de Braunschweig. Fue Profesor de Filosofía en la Universidad del Salvador de Buenos Aires y en la Universidad Nacional del Sur de Bahía Blanca, Privatdozent de Filosofía, asistente de Latín y Griego en la Universidad de Braunschweig, Profesor de instituto en la Christophorusschule de Braunschweig.
En otros tiempos intentó con sufrido talante que Piegari aprobara Latín y Griego, su único fracaso conocido.
Publicaciones: – Der Plotinische Begriff von Ὑπόστασις und die Augustinische Bestimmung Gottes als Subiectum (El concepto plotiniano de hipóstasis y la determinación agustiniana de Dios como Sujeto), Editorial Augustinus, Würzburg 1990. – En tiempo de tango – Zur Poesie des Tangos. Editorial Merus, Hamburg 2008. – Diez casos interruptos y otras perplejidades Editorial Aurora Boreal, E-Book.2016. Diversos artículos y traducciones en el campo de la filosofía, diversas colaboraciones, entre otras para la revista Tangodanza de Bielefeld y para Aurora Boreal.
Música: – Tango nuevo con el Ensemble Esteban, (Canto) 2010 – Pensamientos con el grupo En camino (Canto y guitarra), autor de la música y de los textos. 2020
Este material fue enviado a Aurora Boreal® por Ubaldo Pérez-Paoli. Publicado en Aurora Boreal® con autorización de Ubaldo Pérez-Paoli. Fotografía Ubaldo Pérez-Paoli © archivo del autor.