
Resolución
Yo la tenía tomada de la cintura (tenía una bella pequeña cintura); ella, desnuda, era lo más cercano a la perfección. Pensé en su perversidad, contrastando con tanta belleza. Como un oxímoron. “No me dejaste opciones” pensé. Ella, como si me hubiese oído, respondió “glub”. Dejó de moverse… y la dejé flotando.
Miguel Azarmendia
El Tramposo
Érase un tramposo a un imperio pegado.
Inescrupuloso, se movía sin frenos por el mundo.
Un día, antiguas y nuevas civilizaciones le dijeron basta.
Se quedó rumiando su odio.
Este cuento no ¨coloríncoloradineó¨.
El final está abierto.
Marta Stella de Gasparini
Dicen que dicen
Dicen que la poesía no debe ser política, que debo escuchar los pájaros. Pero para escuchar los pájaros, necesito que cesen los bombardeos. Si escribo en versos este requisito ¿estoy haciendo poesía política?
Marwan Makhouf
Problemas de hábito
Las campanas de la iglesia acaban de dar la sexta. En la cara del obispo hay un gesto de alarma. El Padre Carmelo ha vuelto a las andadas.
Discuten bajo la torrecilla.
—No sé por qué me mira así, padre. No estoy borracho.
—¿Otra vez anda así por la iglesia, padre Carmelo?
La cara del obispo es un pasmo.
—¡Ya le dije, me he deshecho del hábito!
—Padre Carmelo, ¡si no se viste de una vez lo denuncio!
Germán Wilcoms
Oferta
Lo bueno si es breve: lleve dos pague uno.
Perla Arguedas
Grandes felinos
Don Adal era un temerario cazador de tigres, inventado por mi abuelo, cuando yo era niño. Ahora debe tener como ciento cincuenta años. Personajes así no mueren nunca.
Santiago Aguirre