
Con el frío, la crisis, la pandemia,
la hoz maldita del destino…
Nos encontramos con una noticia increíble
se nos ha ido Tony Salazar
De golpe, en lo mejor de la vida.
Decimos que es increíble porque es algo
impensado, sorpresivo, insólito, espantoso.
La muerte de un ser tan entrañable
es un acontecimiento que no podemos procesar.
¿Cómo siendo imposible, se dio?
Si la poesía está para decir lo indecible,
no va a poder sino callar ahora porque no existen palabras
para superar lo que es infinitamente doloroso como su partida.
NI la mismísima poesía va a poder jamás nombrar este hecho lamentable.
Estamos azorados, mudos, tiesos.
¿No será un mal sueño del que aún no despertamos?
Y si es verdadero, por qué pasó, qué pasó, qué dedo cruel lo señaló
a él para ser arrebatado de nuestro cariño.
¿No estará por ahí buscando una metáfora huidiza?
¿No será que está llenando un renglón esquivo con una de sus hermosas creaciones?
Tony, estés donde estés, sos vos el que has dejado no un reglón en blanco, sino un libro entero por escribir.
Lo peor es que no hay idioma en el mundo que pueda hacerlo sin tu mano y tu corazón, tu amistad.
Esa amistad que -como dice la canción- no podrá llenarla nadie más que vos.