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KRYPTONITA 2

    Por NEACONATUS

    ¿Dinero virtual?, más miseria. Muy buenas, lo prometido es deuda. Presentamos nuestro segundo artículo dedicado al gran papelón argentino, promovido por nuestro presidente, la estafa mundial con criptomonedas. Como en el primero, nada de chascarrillos irrespetuosos ni diatribas políticas. Que lo nuestro va de literatura, filosofía y esas cosas serias. Nos seducen las palabras, en este caso: CRIPTO.

    Parece ser que todo comenzó con los griegos, era obvio. Y para peor con el pesado de Platón que en el libro VII de la República explica su best seller: “El mito de la caverna”. Sintetizando, unos prisioneros viven maniatados en el fondo de una caverna, sólo miran para el sector del muro en el que se proyectan las sombras de lo que sucede al otro lado, o sea afuera. Demás está aclarar que esos cautivos somos nosotros. Al percibir únicamente sombras hemos visto, nada más, que lo aparente, la proyección nos hace creer que la realidad es así, sin materialidad ni entidad propia, asumimos el simulacro como lo único que hay, y existe. Lo cual determina que vivimos en un mundo fantasmático, trasplantado todo esto a la actualidad: la virtualidad de las tecnologías de la información y la comunicación, nos han hundido en una confusión entre lo virtual y lo real, fusionando ambos como un único contexto. Esto es lo que ha sucedido con el dinero. No hay más monedas de plata, billetes, cheques, pagarés, ni nada tangible. Sólo “criptomonedas” algo oculto, que habita en un nimbo, un medio digital de intercambio cifrado o codificado. Algo parecido a pasar de leer el Quijote en un libro con páginas de papel, a asimilarlo desde un archivo electrónico encriptado, vaporoso e intangible en algún lugar virtual de la Internet.

    Pero a medida que pasaron los siglos nos fuimos hundiendo más y más en la irrealidad anti materialista. Llegó la escolástica medieval y con ella las disquisiciones sobre lo que está en potencia y lo que sobrevive en acto. Nuevamente nos reunimos con los muchachos de la barra del café de la esquina (¡saben groso!) Algo en potencia tiene la posibilidad de ser y objetivarse. Cuando está en acto, ya “es”, surgió como objeto. Claro, para Platón la idea no es imaginaria, es la realidad. Algo así, como que la novela que tengo dando vueltas en la cabeza ya es el producto impreso y ofertado en una librería. La idea de una cosa, es la cosa. Por lo tanto, todos los conceptos virtuales que desplazaron lo analógico, han logrado que retrocedamos ¡diez siglos! La criptomoneda es una entelequia no visible ni palpable, ¡como Dios! Con Internet regresamos a una Edad Media de feudos aparentes y religiosos, un mundo de representaciones casi teológicas.

    En la barra del café hay uno medio retobado, debe ser zurdo, y de una comenzó a indignarse.

    –Entonces tenés que pagar el diezmo por el derecho a la nube en Netflix, Youtube sin anuncios y Spotify para escuchar música. ¡Que se lo metan todo en el…

    Lo frenamos a tiempo, en la mesa de al lado había chicos jugando al fútbol con sus tablets. Y al advertírselo, lo consolamos.

                –¿Ves? Tiene sus ventajas. No vuelven a casa embarrados y lastimados, no se agarran a piñas, no gritan, casi ni se los escucha, y dentro de muy poco aprenderán a apostar criptomonedas online. ¡Man, esto es progreso: la CRIPTOINFANCIA!

                Regresamos a las oficinas de redacción de NEACONATUS, citas en la rambla Cloud 9 (Distrito George Harrison) y avanzamos hacia el holograma de la noción “cripto”. Estaba cantado, pintó un alemán. Para Karl Jaspers la realidad empírica (Realität) no es autosuficiente, algo le falta. Por otro lado, la realidad esencial (Wirklichkeit) parece inaccesible. No alcanza con nuestra percepción sensible. La noción de cifra sería una respuesta para este dilema. Habría que saber “leer” el “lenguaje cifrado” para acercarse a lo que comunica la vida desde su carozo esencial oculto por la cáscara de la naranja mecánica. Todo está cifrado, o sea es “cripto”.

                Intentamos salir de la “cripta” gracias a una red inalámbrica bluetooth que nos tendió otro griego, Yanis Varoufakis. Capitalismo y economía se han divorciado por culpa de las plataformas digitales, auténticos feudos de las big tech. No se ha dado una depresión social como en los años ´30 del siglo XX, sino una regresión histórica. Toda esta pandilla de ogrontes que (por vías democráticas) van dominando país tras país, son señores feudales, propietarios de lo que se llama “capital de la nube”, en un cielo escenográfico pintado como en las películas de Fellini. Hemos vuelto a ser siervos, full medievo, bajo un sistema de explotación abusivo (que comenzó cuando las empresas promocionan el multitasking laboral) que ha disparado las desigualdades. El mundo actual es tecnofeudal y las criptomonedas uno de los pilares estructurales de la catedral de la nada. Pues las nuevas tecnologías crearon su propio dinero digital, la zanahoria que nos seduce a entrar en su red de plataformas fraudulentas de inversiones, ahorro, consumo, timba, apuestas, etc. El truco de mago de feria consiste en que todo lo que es sólido se desvanezca (Marx) y se almacene en una caja fuerte a la que tienen acceso unos pocos que saben los pasos de la fullería.

    Un ejemplo del cambio que estamos describiendo. Antes para tomar un taxi, debía encontrar un auto de alquiler con una pequeña insignia roja encendida y levantar mi brazo para que se detenga y poder abordarlo. Movimientos reales y mecánicos en un tiempo y espacio. Ahora sólo debo con mi dedo índice activar el ícono de una “aplicación” (un software que se ejecuta en el navegador web de mi teléfono celular) e instantáneamente sucede todo lo anterior. Ausencia de actividad en tiempo real, sólo signos y flujos invisibles.

    Para despedirnos, un poco de cotilleo sobre superhéroes.

    Los problemas de Superman con la inhibición disfuncional de la Kryptonita no se solucionaron tan fácilmente. Nuestros lectores/as han enviado e-mails preguntando si el magno titán logró superar su insuficiencia energética. Por investigaciones realizadas en la dark web logramos acceder a unos diálogos encriptados entre Superman y Batman. Superman pregunta:

    –Dime hombre murciélago, ¿cómo resolviste tus conflictos con Robin? –La respuesta fue turbadora, pero impulsó un gran cambio en el hombre de acero.

    –Debes aceptarlo, Luisa Lane es transgénero. Te recomiendo que visites al Dr. Facundo Soto, psicólogo especializado en diversidad sexual. Ahhhh, y ya debes preguntarte por qué te enfundas en esa malla ajustada de Lycra azul. Asume y goza tu zona “criptoqueer”.

     

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