
Por NEACONATUS
En los últimos tiempos las artes visuales han ocupado la atención de la vida cultural de Misiones. Varias experiencias, casi todas colectivas, expresaron una energía creativa juvenil que pugna por ocupar un lugar en el quehacer artístico de la provincia.
Para comenzar, destacamos dos por cuestiones de espacio y sintonía exploratoria. Focalizaremos Antídotos, una obra de la siempre sugestiva Georgina Kruk, motivada por una búsqueda interna, aportando análisis, reflexión, materialización y exposición. Tuvo lugar en el marco del Taller de prácticas artísticas que se dictó en TENSOR, la galería de arte contemporáneo que actualmente destaca en Posadas, y fue guiado por Maflo Martínez y Mariana Díaz. En el taller se propusieron una serie de guías para analizar obras, finalizando con una muestra colectiva en la misma galería.
Georgina Kruk revela tiempos y búsquedas que nos guían a través de su cartografía artística. Viajemos a su mundo desde sus propias palabras: “Revisando mi producción artística hasta ese momento me di cuenta de que venía trabajando con materiales frágiles o formatos efímeros, entonces comencé a pensar en cómo podía crear algo nuevo teniendo en cuenta lo anterior y al mismo tiempo convertir todo eso en algo más fuerte, duradero y sólido. Imaginando que todo lo que había hecho en el pasado estaba contaminado con alguna especie de virus, me propuse encontrar un antídoto. Durante el proceso noté que había un elemento recurrente y tenía que ver con esta representación que simula ser una espina, o una garra, o un cuerno o un colmillo, todas las denominaciones eran válidas y a partir de ese momento se convirtieron en símbolos de protección para mí. Del veneno viene la cura, por eso tenía que resolver cómo trabajar con una materialidad que les diera a las piezas fortaleza y fue así que resolví hacerlo a través de la cerámica, un proceso que para mí es mágico. Esta vez mis creaciones anteriores habían transmutado para convertirse en su propio antídoto: ahora era una con la espina. En mi obra presento la herida latente, pero al mismo tiempo, la cura. Para mí el ritual es clave por eso comencé a trabajar los altares con la idea de que esta vez los antídotos no se guardarán en un botiquín como generalmente sucede con los medicamentos, sino que acá pasaría lo opuesto, los antídotos estarían expuestos a la luz. Todas las píldoras tendrían una perforación para que se pudiera crear con ellas un amuleto, un collar, una pulsera o cocerlo en algún lugar, etc. de esta forma estarían siguiendo un tratamiento y consumiendo el antídoto. Para mí era importante que apareciera el texto, el prospecto, con sus indicaciones de uso y las características de cada dosis, información que completaría la mística. Elegí el color rojo para representar la carne, el corazón, la protección, el poder, la sangre y lo vivo. Finalmente, esta no es una serie terminada, sino que pretendo seguir dando a luz nuevas dosis para compartirlas con el mundo. ¿El arte es un antídoto? pienso que sí, y me hace recordar a una frase que había leído por ahí que decía que, el arte era el mejor espejo y coincido, para mi es ese lugar donde podemos reflejarnos y encontrar cierto alivio, un espacio dónde podemos preguntar, repensar y crear. ¿Las personas somos virus que nos hacemos daño unos a los otros/as? Quizás, entiendo que todxs estamos envueltas en luces y sombras, la dualidad, el caos interior está siempre ahí y está en nosotrxs ver qué hacer con eso de lo que estamos hechos. Creo que analizarnos es uno de los desafíos y el arte uno de los caminos que podríamos seguir para crear nuestro propio ritual, nuestro propio altar.”
Conocer el proceso interior que recorre Kruk nos ayuda a comprender, a través de su voz, lo inefable y velado del proceso generador del arte.
Otra experiencia que cabe difundir y conocer es la muestra El territorio para quien lo cuide. Fue realizada durante el mes de junio en Oberá, Misiones, como iniciativa conjunta de AMTAV y el espacio cultural Loma Porá. La muestra interpeló el cuidado del cuerpo y el territorio, formó parte de una serie de actividades que se realizaron entre el Ni Una Menos (3 de junio) y el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio).
La curaduría estuvo a cargo de Guliana Uset. También recurriendo a la voz de las gestoras comprendemos que “cuerpos y territorios se enuncian y resisten. Esta muestra colectiva nace desde la urgencia, pero florece en red: voces, memorias, gestos y paisajes que denuncian, re-existen y proponen. Desde una pregunta que arde —¿el territorio para quién?—, lxs artistas que aquí confluyen apuestan a imaginar otras formas de habitar: con cuidado, con ternura radical, con compromiso vital.”
Participaron Azida, Kube y su conjunto, Sovotodoeltiempo, ValenThte, Lu Pas, Lasvatica, Liberarme en expresiones, Agustina Navarro, Guli Uset, Nahir y el Fuego, Escuela 667, Aymará, David Roh, Sonia Abián, Johann Sand y CALISAyA-UNaM.
Durante la inauguración (14 de junio) se compartieron los audiovisuales “Costurando Memorias” de Valeria Thomas Temporelli (@poeticas_materiales), “Glade Runner” de @kubeysuconjunto, “Soy un cuerpo anaeróbico” de Escuela 667, y “Desborde” de @lastavica.a + @liberarme_en_expresiones. También vivimos momentos de poesía y performance en vivo con versos de Victoria Yoguel, y con piezas como “Querido Freud” de @guliuset y “Pido perdón a mi carne” de @_bruja.tropical. “Cada obra desplegó una forma de pensar el cuidado y el descuido de este territorio que habitamos: Misiones. La muestra es un gran cuerpo en movimiento, un tejido de afectos, luchas y memorias compartidas.”.
En ambas experiencias, como en otras afines (Por ejemplo, la participación en la Feria del Libro de Posadas, 2025), es alentadora la proactiva intervención de AMTAV, la primera asociación de trabajadores del arte de misiones. Reivindican como su objetivo general “propiciar la defensa y protección de los derechos de Artistas Visuales (y personas cuyo quehacer se relaciona con el campo de las artes visuales) para promover el desarrollo y fomento de su actividad, la creación, circulación, divulgación y gestión de proyectos y producciones en el campo de las Artes Visuales en todas sus expresiones, en la región.”
Las nuevas autoridades de la AMTAV son: Florencia Martínez como presidenta y Guliana Uset como secretaria. Trabajadoras del arte que están demostrando una energía de producción eficaz y con visión de futuro. Hemos compartido apenas dos instantes de la reavivada vida artística de Misiones, una deuda pendiente que sugiere saldarse con propuestas renovadoras e indóciles.