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¡Me robaron la chipa!

    Entrevista 8 de Erni Vogel. Puerto Rico, Misiones. Ajedrecista y escritor.

    Acaparamiento de tierras argentinas. PARTE II. Misiones y la región.

     

    – Buenos días audiencia… Aquí arrancando lunes con mate y chipa en la FMI 24, Radio Internacional Mondá Guazú. Soy Rudecindo Brocca y volvemos a estar con el amigo Tekohá Andrés Che Kueraí, catedrático de la Universidad Indígena “30 de noviembre”, que nos dejó picando unas alarmantes incógnitas sobre dueños de tierras y soberanía… ¿No es así, Teko?

    – Así es. Buenos días… Me entusiasma esa promesa de su mate con esta docena de chipas calentitas que traje.

    – ¿Una docena? ¡Qué exagerado!… Bueno Teko. Luego de sus datos y análisis del lunes pasado sobre Argentina Ud. adelantó que pondría la lupa ahora sobre Misiones y la región.  

    – Sí, claro. Es nuestra responsabilidad como misioneros saber que pasó bajo nuestros pies, por identidad y para que no nos sigan mintiendo… Pero antes déjeme dar un pantallazo del noroeste del país, cuya historia de despojos y extranjerización se parece a nuestra región del NEA, por ser espacios limítrofes con pocos habitantes y mucha tierra fiscal.

    – Entiendo. Servirá como introducción y para unir la temática del lunes pasado con la de hoy…

    – Exacto. Mire:  En Salta, donde más de la mitad del territorio es extranjero, una firma estadounidense controla el 7% de la provincia, además de que una multinacional canadiense y otra australiana tienen 55 mil y 70 mil hectáreas respectivamente…

    – No lo sabía, Teko… ¿Pero por qué son tan importantes esas tenencias de tierras?

    – ¡Para extraer riquezas no renovables, obviamente! En Tucumán, por ejemplo, los capitales estadounidenses también tienen las mejores tierras y en Jujuy varias compañías canadienses controlan grandes áreas de salares y litio, el mineral más demandado hoy en el mundo para baterías de auto y celulares. En Catamarca, la GCN Combustibles controla el oro y el uranio con nada menos que ¡700 mil hectáreas!… Y me detengo acá, pues no terminaríamos más.

    – Tiene razón, Teko. La mayoría son en zonas limítrofes y poco pobladas…

    – Sí. Y muchas multinacionales realizan maniobras sutiles, como el estadounidense Paul Tudor Jones, por ejemplo, que intentó hace poco quedarse a través de su Fundación Humedales con zonas protegidas de los Esteros del Iberá y del Delta del Paraná… Menos mal que la Inspección General de Justicia se lo impidió.

    – ¿Y no intervino la justicia para frenar también lo de las 700 mil hectáreas en Catamarca?

    – No. Y la verdad que 700 mil hectáreas es demasiado para una provincia chica. Sería como sumar en Misiones a los departamentos Iguazú, Eldorado, Montecarlo y el nuestro, Libertador General San Martín, ¡imagínese!

    – Hablando de Misiones, Teko… Retomemos por casa, ¿le parece?

    – De acuerdo. Y empezando por casa, olvidé preguntarle el lunes pasado… ¿Ud. es descendiente de Rudecindo Roca, el primer gobernador de Misiones?

    – No, no, Teko… Mi apellido es Brocca. ¿por qué?

    – Porque Rudecindo Roca fue el primer gobernador de Misiones… Era un general argentino que ejerció el cargo hasta 1891 y se apropió de grandes extensiones de tierras, secuestrando y amenazando de muerte; incluso esclavizando a nuestros aborígenes en la actual reserva San Juan, en Santa Ana.

    – ¿Ud. me está diciendo que el propio gobernador Roca se hizo de tantas tierras de manera ilegal?…

    – Sí.

    – Es una triste marca de nacimiento, Rudecindo, esto de la mayor apropiación de nuestra provincia por parte de la burguesía militar porteña… Justo cuando surgimos como territorio nacional, entre 1881 y 1884, dejando de depender de Corrientes y cuando Posadas pasa, al poco tiempo, a ser nuestra capital en lugar de Ciudad San Martín, que es como se llamaba Corpus en esa época…

    – Tristísimo, Teko… Sospecho que lo que me cuenta parece haber condicionado para siempre la historia social, económica y política del país y de Misiones hasta nuestros días.

    – Ud. está en lo cierto. Esos apropiadores de tierras las usufructuaban como propietarios ausentistas, como se los llama históricamente…   

    – En esa época, en la que también se remataron casi la totalidad de las tierras fiscales de Misiones que aún estaban bajo la tutela de Corrientes, era más fácil robar gracias a la hegemonía militar y burguesa de Bs As, como en todos los golpes militares de Argentina, si me permite advertirlo.

    – ¿Por qué lo dice?…

    – …Porque el presidente Julio Argentino Roca y sus socios del poder central querían sacarle los territorios de Misiones a Corrientes, ya que esta recibía muy buena renta de la enajenación y explotación de nuestros bosques y yerbales. Y aprovecharon porque el presidente era el que nombraba al Gobernador de los Territorios Nacionales, que decidía todo arbitrariamente, ayudado por un jurado de vecinos influyentes y los Jueces de Paz. Es fácil darse cuenta de por qué el presidente Roca nombró gobernador a su hermano y le quitó las tierras a Corrientes…

    – ¡Pero eso parece la disputa de ahora entre Milei y los gobernadores!…

    – Muy parecido… Los Territorios Nacionales, muy despoblados en las misiones mesopotámicas por las continuas guerras, eran disputados entre el poder central y las provincias, en desmedro de muchas de estas. Imagínese, Rudecindo, que la hegemonía de Bs As, aliada con las élites del litoral y de la región cuyana, suprimió rápidamente en ese momento las milicias provinciales, unificó la moneda y creó fuertes impuestos. Con esas medidas pudo debilitar y someter al país del interior.

    – ¿Esa situación continuó cuando Misiones pasó a ser una provincia, Teko? …

     – Un poco… En 1953 el presidente Perón dispuso por ley la provincialización de Misiones. Pero, no sé si la gente lo sabe, desde la época del presidente Irigoyen se buscaba eso, pero los herederos de los grandes dueños de tierras de Corrientes y Misiones buscaban impedirlo… ¿Ud. puede creer que en la misma Posadas se creó una Comisión para luchar en contra de que seamos declarados provincia? No ponga esa cara, Rudecindo. Si Ud. y la audiencia buscan los apellidos de los integrantes de esa comisión, podrán atar cabos fácilmente.

    – Si ato cabos, ¿puedo decir sin temor a equivocarme que esa burguesía, los militares porteños y los inversores extranjeros de esos tiempos nos condenaron a la pobreza? ¿O nos condenaron a la grieta?…

    – No le erra por mucho, Rudecindo… Lo que nos pasaba en Misiones era un síntoma del estado más general de la situación que también sucedía en los países vecinos, como Brasil y Paraguay, gracias a la Guerra de la Triple Alianza de 1863, que abrió sus puertas a la inversión privada extranjera y modificó la anterior estructura económica. Me da vergüenza con mis paisanos y vecinos recordar que el presidente Mitre, uno más de los burgueses porteños enriquecido con nuestras tierras, propició esa guerra, donde se exterminó al 67% de la población paraguaya y perdió la vida el 92% de los padres cabeza de familia.

    – Volviendo al tema tierras enajenadas, Teko, ¿Cómo pudieron apoderarse tan fácilmente de tantas hectáreas, antes y ahora?

    – Los apropiadores, especialmente extranjeros, aprovechan que no se respeta la prescripción veinteñal y que, en muchas provincias, durante mucho tiempo no se desarrollaron políticas de titularización de tierras… En el noroeste y el nordeste argentinos, por ejemplo, en la década del 2000 los gobiernos provinciales apoyaron la cesión de tierras públicas a inversores extranjeros ¡en más de la mitad de los casos!

    – Veo que la mayoría de las veces se trata de tierras fiscales a bajo precio, o largas concesiones y desplazando comunidades ocupantes… ¿no?

    – De nuevo está en lo cierto Rudecindo…

    – ¿Algunos ejemplos y datos de las últimas décadas, Teko?

    – Por nombrar algunos, alrededor del año 1935 tuvo más de 35 mil hectáreas en el Departamento General Belgrano, al noreste de Misiones, la Intercontinental Maderera…

    – ¿En qué lugar exactamente?…

     Eso es en la zona de Piraí-miní, Picada Unión y otros parajes, Rudecindo, por si los que nos escuchan no lo saben. Cuando dio quiebra en 1980, dejó 80 familias desamparadas. Dicen que la gente al año siguiente ya pasaba hambre, porque la empresa prometía volver y nunca volvió…

    – ¿Qué otros casos en otras zonas de Misiones, Teko?

    – La Colonizadora Misionera S. A. en San Pedro, alrededor de 1948, con unas 29 mil hectáreas. Cuando en 1985 se estancaron con la crisis los créditos forestales, esta empresa dio quiebra y también dejó decenas de familias sin sustento en la zona del actual municipio de Pozo Azul. Ya son nietos de esas familias los que hoy están viviendo en esas tierras…

    – Supongo que al día de hoy ya son sus dueños, Teko…

    – No todos; por eso siguen los conflictos, aunque avanzan algunas entregas de títulos gracias a las leyes provinciales de la última década… A la mayoría de esos ocupantes se los considera poseedores.

    – ¿Y cuál es la diferencia entre poseedores y propietarios? No entiendo…

    – En cuestiones jurídicas se identifica así a los que demuestran ánimo de dueño, porque realizan actos de posesión, como vivir en el lugar y pagar impuestos, trabajando y mejorando el lugar con corrales, cercos, huertas, pozos, galpones, deslindes y todo lo que Ud. pueda imaginar que se hace en un predio rural, Rudecindo…

    – Pero hay mucha gente que se queja de la ocupación de intrusos, que no serían estos que Ud. me cuenta…

    – Hay mucha ocupación que se produce cuando las familias de cualquier origen ya están en riesgo de subsistencia, además de algunos avivados. Y, por cierto, Rudecindo, yo también califico de avivados a los gobernantes que no resuelven por décadas la distribución de tierras y viviendas; o a los empresarios u otros ocupantes que ofrecen como propios terrenos privados o fiscales…

    – Es una buena crítica… ¿Y el gobierno renovador de Misiones, Teko…? ¿Qué falencias o virtudes tiene en esta materia desde el 2003?

    – La verdad que destaco lo que intentó en algunos aspectos el actual gobierno misionero… Un momento, Rudecindo, que justo traje unas anotaciones sobre eso… Acá está. Escuche: desde la Ley 4093 de arraigo y colonización de 2004 hasta las leyes del apartado XVI del digesto jurídico provincial, como la Nº 6 de predios rurales familiares, la Nº 16 que crea el fondo de tierras fiscales provinciales o la Nº 30, que regulariza la situación de los permisionarios de tierras…

    – ¿Y hay alguna ley o decreto en Misiones que resuelva directamente conflictos serios entre ocupantes y grandes terratenientes?…

    – Sí. Recuerdo un conflicto con más de cien familias fronterizas en El Soberbio, en 2006. A raíz de varios de estos problemas, se sancionaron algunas leyes, como la Nº 100, que establece un plan extraordinario para regularizar dominios de tierras fiscales… El inconveniente es que las leyes no esconden las ventajas de apropiación de las grandes empresas, aunque el gobierno provincial siga entregando muchos títulos de propiedad a los colonos.

    – ¿Cómo es eso?… Explíqueme, Teko.

    – Como ya dijimos antes, en distintas épocas, como en 1970 y 1980, los grandes capitales que habían usufructuado la madera misionera y otros recursos, daban quiebra por crisis económicas o por agotamiento de los montes y abandonaban miles de hectáreas, que eran ocupadas casi siempre por ex peones a los que las empresas le debían jornales.

    – ¿Pero esas familias de exempleados rurales siguen hoy allí?…

    – Algunas sí, otras están en pujas con aquellas empresas forestales que pretenden volver; porque cuando hay mucha inversión de capital extranjero, como a mediados de 1990, las tierras aumentan mucho su valor. Los colonos sin tierras quedan acorralados entre los períodos de ganancias de los grandes capitales que van y vienen… Por eso el estado provincial asumió el rol arbitral con leyes como las que le mencioné antes, Rudecindo.

    – ¿Qué inversiones destacadas puede mencionarnos?

    – Entre 1993 y 1997, por ejemplo, el capital extranjero destinó alrededor de 1.000 millones de dólares para reactivar la industria forestal en Misiones, mientras que entre 1997 y 2002 la empresa Alto Paraná S.A. invirtió alrededor de 288 millones de dólares en el agro-negocio. Esta inyección masiva de capitales restableció el valor productivo de las tierras abandonadas y trajo nuevamente la pelea entre las empresas, que buscaron recuperar sus terrenos, y la población ocupante…

    – ¿En esa época llegaron también Pérez Companc y otras poderosas empresas extranjeras o nacionales?…

    – No, no… Pérez Companc llegó a Misiones ya en 1956, a través del Establecimiento Forestal San Jorge. Luego fue conocido por Celulosa Argentina y otros emprendimientos en Puerto Bossetti y el noreste de nuestra provincia, con miles de hectáreas y un gran aserradero. Pero vendió esas propiedades a Arauco alrededor del año 2000.

    – ¿Se fue de la provincia, entonces?…

    – No, Rudecindo. Sigue en Misiones, a través de la Reserva Privada Osununú sin fines de lucro, con 168 hectáreas cerca del Teyú Cuaré, en San Ignacio, que recibió en donación en 2005… Y también con el negocio de la yerba.

     – Ah… ¿Y produce marcas conocidas?

     – Sí, Nobleza Gaucha y otras. No tiene fábrica propia, aunque sí un enorme galpón de acopio en Garupá, sino que sus yerbas las produce Yerbatera Misiones SRL, de Ramón Puerta.

    – ¡Apareció Ramón Puerta!… Ja, ja.

    – Sí… El que se hizo famoso alguna vez, junto a sus contratistas, por la denuncia de los trabajadores no registrados y explotados en su Estancia Porá, no sé si se acuerda. Varias decenas de peones en carpas que se venían abajo, sin agua potable, comida en mal estado y colchones llenos de bichos.

    – ¿Se considera al exgobernador un gran terrateniente también, Teko?

    – Claramente. Entre Chacra Cruce Pinal y Estancia Porá en Misiones y otras estancias en Corrientes, tiene alrededor de 3 mil hectáreas, además de un sinfín de propiedades y negocios… Pero no es el más importante de nuestra provincia.

    – ¿Y quién es?…

     – Hoy día, Arauco Argentina, del empresario chileno Roberto Angelini, es la dueña de la mayor fábrica de pasta celulósica y del mayor aserradero del país en Puerto Esperanza, con 255.000 hectáreas de tierras, ¡alrededor del 8% de la superficie de la tierra colorada! Como si armáramos el mapa de Misiones con las 12 chipas que traje, y esta empresa se comiera una entera…

    – Debo ampliar lo que dije, entonces… La mayoría de las veces se trata de tierras fiscales a bajo precio, grandes latifundios con explotación y expulsión de ocupantes, complicidad de funcionarios y especulación financiera…

    – Muy buena conclusión Rudecindo… Todo esto es más amargo que mate de agua hirviendo; aunque no se preocupe que no es el caso del suyo, que está muy rico. Ja, ja.

    Pero es como Ud. dice; es como hablar del caso emblemático de la empresa inglesa “La Forestal” en Santa Fe, entre 1906 a 1921… Llegó, saqueó bienes, reprimió la protesta, sacó todo el tanino y, cuando se acabaron los quebrachales nativos, se fue. Dejando naturaleza destruida y a los trabajadores en la pobreza…

    – Pero hubo casos de protesta y gravedad en Misiones, también, ¿no?

    – Varios, Rudecindo… La Masacre de Oberá en 1936 es el más conocido. Por eso, más adelante, las protestas y reivindicaciones de los productores derivaron en organizaciones como el Comité de Lucha Pro Defensa del Agro Misionero en 1971, que peleaba contra los grandes propietarios nucleados por ejemplo en el Centro Agrario Yerbatero Argentino.

    – ¿Y cuándo se formó el Movimiento Agrario Misionero, Teko?…

    – Ese mismo año, en una Asamblea en Oberá, y se sumó a la Unión de Ligas Agrarias del Nordeste hasta su desenlace de tortura, desaparición y muerte con el golpe cívico-militar de 1976 que todos recordamos… ¿Se acuerda que el lunes pasado le hablaba de la grieta y su origen en este tema de tierras…? Bueno, la grieta es siempre el espacio entre los excesos de los explotadores y las reacciones de los explotados.

     – Esperemos cambie pronto esta situación, aunque no creo sea fácil…

    – Fácil no será. Fíjese, Rudecindo, que los diarios de Misiones informaron la semana pasada la pérdida de rentabilidad de los pequeños productores sin los subsidios nacionales de incentivo forestal. Solo siguen plantando los empresarios con grandes extensiones, que habitualmente hacen desmonte a tala raza… No como el maderero y el pequeño o mediano empresario que trabajan con materia prima nativa, suelen cuidar el monte.  

    – ¡Bueno! Siendo ya casi las 12 del mediodía, vamos cerrando esta rica entrevista… ¡No nos dimos cuenta y pasaron dos horas, Teko!…

    – Pasaron volando, casi no comimos las chipas, Rudecindo… ¿Me permite leer un corto extracto del libro Espejos, de Eduardo Galeano, para dejar un mensaje que resume estos dos lunes de radio con Ud.?

    – ¡Por supuesto! Y hasta la próxima. Muy agradecidos por sus enseñanzas de historia y realidad. Un privilegio…

    – Ahí va…: “Cuando yo estaba en la escuela… la maestra nos explicó que Vasco Núñez de Balboa
    había sido el primer hombre que vio los dos océanos, -Vio los dos mares a la vez, el Pacífico y el Atlántico desde una cumbre de Panamá- el primer hombre. Y yo levanté la mano y dije: – Señorita, señorita. – ¿Sí? – ¿Los indios eran ciegos?” …

    Termina diciendo Galeano: “Los llamados indios -por un error geográfico notorio de Colón… y que prefieren llamarse a sí mismos NATURALES, que son una manera mucho más hermosa de decir quiénes son;
    han sido muy maltratados y lo siguen siendo por una conquista que continúa, siglo tras
    siglo, en tierras de América”.

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