
Vamos a ingresar a nuestro sexto año de vida. Ya caminamos solos. Pero seguimos aprendiendo, es más estamos (y quizás no saldremos nunca) en esa etapa. Tocaba, nos pareció, escribir un artículo vinculante. No es fácil. Este proyecto, la creación de un espacio para la expresión de las novedades de las artes y sobre todo para la literatura, fue idea de Alberto Szretter y Carlos Piegari. Dos tipos jodidos, jodidos ¿por qué? Porque no se casan con nadie y eso ya cataloga a las personas así, como “jodidas”. Unos amigos (y amigos de otros amigos) nos advirtieron: “parece que ustedes están contra el mundo”. La verdad es que confrontamos con las cosas soeces del mundo. Ciertos allegados fueron más contundentes: “son contreras por método”. Sí, es cierto; si “contrera” es no aceptar así nomás las consignas disciplinadoras. Sin embargo, muchos “demases” nos llenan de cariño y ánimo, aunque somos nada más que dos y algunos perpetuos colaboradores, escritores/as “ad honorem”.
Ya que casi nos estamos confesando digamos todo: tampoco es sencilla la mutua vida editorial cuando muchas veces no nos ponemos de acuerdo entre nosotros dos. Pero el ser y estar es así: acuerdos y disensos. Por ejemplo, coincidimos en reírnos a las carcajadas cuando vemos que los políticos buscan “el consenso” Nos damos cuenta que esa palabra, consenso, en boca de muchísimos dirigentes es como el término “cielo”. Ellos buscan el consenso como si fuera el cielo. Pero lo buscan en el barro de las trenzas de ocasión, en el infierno del “dame esto y yo te doy esto otro”. La política, vaya de paso nuestra acepción, es confrontación. Hay que confrontar ideas, argumentos, no ponerse una peluca y acordar bajezas humanas. En el espacio editorial debemos expresar, casi, de un modo o de otro teorías literarias, modos de publicar y qué cosa y cómo. Hubo un tiempo en que los periodistas en las redacciones, se tiraban las máquinas de escribir por la cabeza. Actualmente, se escribe sin levantar la mirada respetando “la bajada editorial” del dueño del medio. No vaya a ser que, por culpa de un desliz de palabras mal barajadas, se pierda la pauta publicitaria oficial.
Este aniversario es interesante porque viene a reafirmarnos el primer motor de la idea, un lugar donde los misioneros y los escritores del NEA puedan publicar sus creaciones. Sin censura de ningún tipo, con el único requisito de la calidad, dicho de otro modo, que el trabajo a salir haya sido realizado con la mejor intención literaria. Aquí van a saltar algunos relativizando el requisito. Pero, queridos amigos, seamos sinceros, un lector entrenado y (suponemos) cualquier escritor/a, al leer un texto se da cuenta si va por el buen trillo de la cosa literaria. Es como leer poesía, consideramos enseguida si unos versos marchan con borceguíes o bailan con zapatillas de ballet, por ese bendito trecho.
No somos expertos, sólo nos gusta que se escriba y publique. Que la escritura fluya con ganas, esmero, excelencia, fresca, con humor e innovación estilística. El otro requisito que requerimos es que el trabajo, el cuento, por ejemplo, no sea muy extendido. No cabe un texto demasiado largo por una cuestión técnica. Nuestra revista está dentro de un espacio virtual en Internet. Si la obra demanda expansión, ofrecemos nuestra editorial para publicar en otro formato.
NEACONATUS, revista y editorial que fluctúa entre lo tangible y lo virtual, resultó un producto digno. Aún en un mundo que, como diría Camus en El hombre rebelde, vivimos entre “muros absurdos”, en un universo “de la envidia, de la ambición, del egoísmo” y también de la “generosidad”.
Comenzamos trabajando en el año de la peste, que, vaya a saber por qué, sugiere una poesía del lírico húngaro Mijaly Babits, “Estoy cercando mi casa”, empieza con estos versos:
Mis estacas, formadas en fila,
Se yerguen como rígidos ulanos de guardia.
Protegen el rincón de tierra que es el mío;
son la justicia y la ley;
me dan la fuerza, son descanso y premio,
señal de que yo existo: las púas
de mi existir de erizo alejan a los extraños.
Este año fue el peor que nos tocó transitar. Entre 2020 y casi 2023, prosperamos sin pausa. La política cultural no es ni siquiera una pandemia, porque durante el covid nos fue mejor que ahora. Nos premiaron con dineros y selecciones de nuestras publicaciones para concurrir a ferias en Buenos Aires, Paraguay y provincias vecinas. El mufoso 2024, muy flojo. Hubo, no sólo en nuestra región, una desaceleración brutal del mundo editorial. Pudimos haber bajado la persiana, pero nos obstinamos en plantar cara, una inconciencia de gerontes al borde de la demencia senil con ese “conatus” que nos caracteriza.
Nos atreveríamos a suponer que en los primeros tiempos el sistema no sabía muy bien de que veníamos, los más cercanos algo sospechaban, pero casi todo el establishment no la tenía muy clara. Hasta quizás les caímos simpáticos. Pero, poco a poco, algunas señales deben haber despertado alarmas. Puede que fuera evidente, no transamos ni con unos ni con otros, el poder (ese fraudulento “sistema de verdad”, del cual hablaba Foucault), la oposición nos daba pánico, nada nos gustaba. Y, aquellos más cercanos a nuestros corazones, los débiles desclasados, comenzaban a ser deportados hacia los “lagers” de la invisibilidad. El espanto rondaba. Ni que hablar cuando abrieron la jaula del león con motosierra y vimos volar los panqueques en el aire (cual OVNIS acojonados), intentando salvar puestos, podios, subsidios, comodidades e intereses económicos, de estatus y culturales, no va que se nos ocurre empezar a publicar artículos en plan lanzallamas. A quien leía algo de NEACONATUS editado en 2024, le quedaba muy en claro de qué lado de la vereda estábamos.
Pero de este año aciago rescatamos la consolidación de un clan de cómplices de lujo. Rucker, Cárdenas, Morales, Giordano, Alexis, Nudelman, Maciel, Naufal, Vogel, Wendt y tantos otros/as. Los micrófonos inteligentes y siempre abiertos de Café Azar y Miguel Riquelme. Los podcasts que comenzaron en la radio de la UGD y derivaron hacia Misiones online, la creación de la tiendaneaconatus.com.ar con publicaciones digitales a las que se puede acceder con descarga libre. La alianza para distribuir nuestro material con la Edunam, un orgullo. Colaboradores desde el afecto desinteresado: María Tresols y Rodrigo Petryla. Vecinos incondicionales (¿Por qué nos ven más en el Chaco y otros lares que en Misiones?) como Juan Basterra, Alicia Marina Rossi, Vanessa Makuch, Daniel Omar Luppo, Francisco Tete Romero, entre otros/as.
Gervasio Malagrida (Nieto de Aníbal e hijo de Graciela Cambas), nos distinguió con la edición del libro En Sudamérica, Alto Paraná y Chaco de Adamo Lucchesi con estudio preliminar a cargo de Graciela Cambas y Alberto Daniel Alcaraz, traducción del italiano realizada por Carolina Repetto, trabajo realizado en conjunto con la Editorial Universitaria de Misiones y NEACONATUS ediciones. Uno de los momentos estelares en el tiempo de la oscuridad.
Pero vaya si gozamos juntarnos con el SUI GENERIS FANS CLUB (oficial) de Buenos Aires. Resulta que por intermediación del maestro Alejandro Correa, desde Misiones NEACONATUS ediciones aceptó la invitación a colaborar, en una convocatoria atípica que proponía participar a quienes desearan escribir un relato inédito inspirado en las letras de las canciones de Sui Generis. Así bajo el lema ¿Una letra despierta un relato? nació un “certamen de cuentos” para los seguidores de aquel conjunto famoso, motivados por el cancionero pop-rock que dejó huella en la cultura hispanoamericana. La recepción de textos superó las expectativas y llegaron relatos desde la ciudad de Buenos Aires, las provincias argentinas, países sudamericanos y hasta de España, Francia y Alemania. Hicimos un libro en formato digital, y así nació la TIENDA NEACONATUS con descarga libre de obras y documentos. Cerramos el año con otra producción espléndida que vuela desde Barcelona: Pensamiento Patchwork de Susana Alonso, imágenes y palabras que se fusionan para reflexionar sobre dimensiones políticas y sociales. Un trabajo de diseño editorial de alta gama.
Szretter y Piegari, por diferentes motivos, no pertenecen a la Sadem. Pero pegamos buena onda con Belén Silva, Nelly Herrera y Numy Silva, con las chicas todo bien, bailamos twist y navegamos en kayak. Y como si fuera poco Patricia Severín nos honra convocándonos a colaborar con su editorial PALABRAVA de Santa Fe, ¡sumó proyección federal!, para realizar una próxima colección vinculada al Nordeste del país, incluyendo Entre Ríos y Santa Fe (Centro, oeste, norte). Nuestro aporte consiste en mediar entre escritoras/es de Misiones, Formosa y la editorial, siendo receptores de las obras.
¿Nos olvidamos de alguna otra aventura? Pues entonces regresemos a Camus, “las experiencias aquí evocadas han nacido en el desierto que no hay que abandonar.” Y aunque la travesía llegue hasta nuestros últimos días, lo haremos sobre este mundo absurdo y perecedero. Porque así nos lo demanda nuestro “conatus”: esforzarnos por ser, obrar y vivir por nosotros y los otros. Y hoy, más que nunca, resistir.
Por razones de salud cardiovascular y elegancia intelectual, eludimos cerrar este artículo sin exaltarnos con palabras como “¡viva! o “carajo”.