
Entrevista 4 de Erni Vogel. Puerto Rico, Misiones. Ajedrecista y escritor
– Buen lunes querida audiencia. Les saluda María Hartaza desde el dial del pueblo, AM 24.2, y esto es nuestro programa matutino “Pateando tachos” … donde aún seguimos bancando la vida en un casete por los costados de las villas.
Me acompaña Nadia Margginale desde el móvil de exteriores. Buenos días compañera…
– Buen día María, te saludo desde la ribera, en la barriada fronteriza de Loma Baja.
– ¡Ah! Ya estás ahí… ¿Qué nos traés?
– Estoy frente a una casa, bueno, varias casitas pegadas, donde vive una familia muy conocida por su actividad social y política me dicen… Y busco hablar con uno de sus referentes respecto a la tremenda crisis actual y como se las arreglan. Te dejo en comunicación, María…
– Hola, buen día, soy María. ¿Con quién hablo?…
– Hola, como le va… Soy Pinche.
– ¿Pinche?… ¿Así, nada más?
– Ahá… Así me dicen y me conocen, hermano de Chuleta. Soy uno de los tantos hermanos que vivimos en este lugar desde hace más de 40 años, con hijos, nietos…
– ¿Y cuántos hermanos son, se puede saber?
– No lo sé muy bien; en este lugar vivimos 13, 7 mujeres y 6 varones… Pero Mamá Chula, con ella somos 14 acá, dice que hay más que viven en otros lugares…
– ¡Son muchísimos! ¿Su madre se llama Chula me dijo?…
– Sí. Es la más conocida acá y todos los vecinos la respetan porque siempre tiene un poco de comida para la gurisada del barrio, un consejo para los angustiados y un buen reto para los políticos. A nosotros nos dicen “Los hijos de Chula”; o “el hijo de Chula” … Y a los más chiquitos “los nietos de Chula”. Somos como 60 acá en los caseríos. Tenemos un dicho, los hijos de Chula… ¿Se lo digo?…
– Sí, por favor, si es que se puede decir en radio…
– Creo que sí, ja, ja…
“Hay abuelos de la nada,
hay sobrinas, hay ahijados,
hay nietitos y otras runflas.
Si no sos ninguno de ellos
es que sos un hijo ‘e Chula…”
– Muy simpático, Pinche. Gracias… Bueno, cuénteme como hacen con esta feroz suba de precios en alimentos, farmacias y transportes…
– Hacemos de todo… Pero igual no alcanza. Y eso que tenemos nuestras huertitas. Mamá Chula y otras señoras, con la ayuda de chicos y chicas, cocinan los viernes en tres ollas grandes. Antes se hacía comida dos o tres veces por semana; pero yo no envía víveres el gobierno… Se olvidó de nosotros parece. La gente del barrio acá, muy pícara, le inventó un versito enseguida… Ja, ja.
– Ah, ¿sí?… Cuénteme.
– “Nos robaron la comida
para alimentar a Conan.
Y mientras nuestros pibes
se embroman, se embroman…”
– Ja, ja… Le ponen humor al problema. ¿Y cómo hacen con este calor y la huerta, como la riegan?…
– Nos turnamos entre los muchachos para traer con baldes y botellas de plástico desde el arroyito que desemboca en el río, acá abajo. Es alta la barranca, pero no queda otra, porque el agua potable subió a más del doble.
– ¿Y la comida? ¿Cómo hacen?
– Hay gente que ayuda… Muchos que no quieren que se los nombre; y dan siempre, no solo en época de campaña como algunos políticos. A veces el municipio nos da lo que viene de la Nación; pero ahora es un desastre porque el gobierno nuevo cortó todo. Parece que les tiene bronca a los pobres el Presidentito este y los que lo rodean…
– Sí, Pinche… Tiene razón. ¿Qué cocinan para los chicos? ¿Les gusta a ellos la comida?
– Y… De mañana a veces cocido con galletas o pan que hacemos en los hornos de barro o de ladrillos acá cuando conseguimos harina. Si hay leche con leche; pero pocas veces hay. Acá le invitamos a la señorita Nadia recién… Pregúntele si le gustó el cocido, ja, ja…
– Riquísimo María, pan recién horneado y cocido dulce. Un manjar…
– ¡Qué envidia Nadia! La próxima te quedás en estudio y voy yo ¿eh?…
Y de almuerzo que suelen hacer, Pinche.
– Casi siempre guisados de puchero o fideos; muy de vez en cuando arroz con pollo… Ud. me preguntó María si les gusta a los chicos: no solo pibes comen acá… también abuelos o padres sin trabajo; a estos les pedimos, si pueden, que ayuden en la huerta y a cocinar o salir a pedir donaciones.
– Se organizan bien con lo poco que hay, por lo que veo… Por último, Pinche: ¿por qué creen que están así Uds.? Si no le molesta la pregunta…
– No me molesta… Creo que son muchísimos años donde los distintos gobiernos debieron arreglar la cosa de fondo, dar el ejemplo, arreglar la economía, preparar la situación para que haya trabajo; y exigir a los empleadores que cumplan con la ley, asegurando y capacitando a los trabajadores… No echando gente a la primera de cambios o tomando gente una tras otra solo por los períodos “de prueba” … Acá hacen mucho eso.
– Es difícil lo que pide, Pinche, en un país siempre en retroceso y endeudado.
– Sí. Pero alguna vez hay que empezar… Con gobernantes que dejen de robar y de acomodar con sueldos a familiares y amigos. Que impidan que los multimillonarios argentinos y de otros países se lleven nuestras riquezas naturales. Y que sepan controlar a los pocos ricos que manejan los bancos, la información y se fugan toda la plata afuera del país… El problema, Sra. María, es que, en estos cuarenta años de democracia, los sucesivos gobiernos no nos dieron el trabajo, la educación, la salud y la seguridad que debieron darnos… Y empezaron a darnos subsidios a los que menos tenemos, que somos la consecuencia de lo que no supieron darle a la sociedad argentina. Encima ahora hicieron campaña y gobiernan poniéndonos a los pobres como culpables de todo, como ya sucedió en otros países.
No podemos vivir eternamente de donaciones o migajas… Mientras con eso se calma el hambre de la gurisada necesitamos urgente que haya trabajo… Ni los gobiernos corruptos ni una decena de ricos despiadados podrán solucionar eso.
– Gracias Pinche, gracias Nadia. Es cierto: menos prebendas y clientelismo político, menos corrupción estatal y privada y más trabajo…
Saludamos a la audiencia cerrando aquí la tarea de nuestro móvil… No podría haber mejor cierre de entrevista que las últimas palabras de Pinche, uno de los “hijos de Chula”.