
Madrugadas
En alerta nocturna
recostada la osamenta sobre un árbol
entre sueños
el desvelo químico de los esqueletitos de la selva
esperando alimentarse con sangre de jabalíes.
Entre sueños
morcillas criollas colgando en los tirantes del galponcito
el queso de cuajada casera.
Entre sueños
desde el monte la humareda de hornillos del infierno en la quema de ladrillos
y memorias embestidas a cuchillazos.
Entre sueños
los besos en tus nalgas a la intemperie
los alcoholes de limones que curan las cegueras de los ojos de los toros
y la angustia colectiva de los pájaros.
En alerta nocturna
mi espalda húmeda cubierta de hongos nocturnos
taponan mis oídos algas del pantano.
Entre sueños
escriben en el arenal de aguas espumosas
huevas de caracolas y sanguijuelas en mis piernas
curadas con leches de burras y sangre de cabras en cuarto creciente.
En alerta nocturna
mi cabeza entre sueños
recuesta mi osamenta sobre árboles de fuego.
Mujercitas
a ellas las compañeritas las que siempre están
cabalgan sin pausa a cuero limpio sin monturas
detienen su marcha
hociquean
no va a ser cosa…
cabalgan la estepa/ el musgo/ las piedras
cabalgan los yacimientos /las capas freáticas de nuestras vergüenzas
cabalgan
administrando miradas
silencio temerario
no va a ser cosa…
en sus memorias de cabalgantes/ degüellos en tolderías
cabalgan sufriendo justicia/ recordando justicias terrenales
montan ellas el peso de sus propias injusticias
vadean corrientes/ descansan/ moran en cuevas/
sopa y pan al paso/ marchan con la fresca/ vientos/ polvaderales cincelan sus rostros/ sus caderas/ sus ojos rojizos de furias
a diestra centauros/ a siniestra bandadas de cuervos a media altura
montan sin botas de potro/ sin boleadoras/ solo tacuaras en sus espaldas
centenares de amazonas atravesando remolinos de truenos y centellas
detienen su marcha
hociquean no va a ser cosa…
marchan sobre las capas freáticas de nuestras vergüenzas
marchan toros y vacas en vaquerías salvajes
hierven las aguas
mudan sus pieles las serpientes
estampida de peces en los ríos
suenan cencerros
confunden las tormentas la herradura los clavos y el relámpago derriten el aluminio de ollas sin comida
adelantarse a la emboscada
no va a ser cosa…
corcovean las bestias/ trotan las yeguas
ellas cabalgando a pelo
a rebenque batiente derrumbando túneles
atropellan/ sudan sus cuerpos/ silban disparos/ caen sus cuerpos
saltan escombros y heridos incendian los asados
los potrillos en sus ancas y verijas tatuados sus dioses y creencias
cabalgan ellas
sin perdones
beben agua salada
muertes de niños y viejos sin medicamentos
tumulto de cuadrúpedos
herraduras de bestias sobre cenizas
de un cementerio infinito de palabras que aludieron el amor a sus patrias
adelantándose a la emboscada
cabalgan ellas sin perdones bebiendo agua salada
no va a ser cosa…
siguen su marcha al incierto laberinto de nuevas victorias