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La sed

    Por Dante Reynoso. Posadas. Estudiante de Antropología Social y Escritor [[BR]] Nos encontrábamos reunidos siete amigos en una calurosa noche de viernes, sentados sobre la vereda de una calle solitaria y silenciosa, no muy lejos de la zona céntrica de Puerto Iguazú. Tres de ellos eran locales, yo venía de Posadas, mientras que los tres amigos restantes provenían de otras ciudades mucho más lejanas. …

    La pasión según Rosales

      Por Francisco Tete Romero. Resistencia, Chaco. Escritor, docente, director académico del Instituto de Estudios Superiores de la Fundación Mempo Giardinelli. [[BR]] Lo primero que Rosales vio fue su propia figura reflejada en la fachada del edificio de oficinas más alto de esa cuadra. Le gustó más su sombra alargada que su rostro y cuerpo envejecidos. Después fue el fuego prendiéndose sobre dos cuerpos de hombres en situación de calle que dormían a mitad de cuadra, en la otra vereda, lo que creció en esa pantalla vidriada de la ochava de la calle Reconquista al mil. Siguió de espaldas a los hechos. Vio a tres jóvenes rodear esos cuerpos que ardían. Los vio extasiados ante la llamarada naranja oscura que ascendía iluminando sus rostros juveniles. Sintió el olor a carne humana quemándose apoderarse e infectar el aire de esa calle. Escuchó alaridos que lo paralizaron de horror y risas e insultos de los jóvenes. Escuchó que alguien clamaba por Dios. Vio enseguida luces que se prendían en distintos pisos de los edificios de esa cuadra. Vio que había gente mirando por las ventanas y balcones que abajo, en la vereda, estaban quemando vivo a dos hombres. Los vio filmar con sus celulares. No escuchó una sola palabra de esa gente. No atinó a hacer nada, ni a decir nada. Permaneció a espaldas de lo que ocurría a pocos metros de donde permanecía clavado como estatua viviente. …

      Ventana abierta al aire de la noche

        Por Irma Verolín. Buenos Aires. Narradora y poeta [[BR]] Cuando estamos juntos durante la noche, aquí, en casa, su deseo llama al miedo. Y el miedo llega sin aviso, irrumpe con sus grandes alas y se despliega.  Generalmente él se la pasa dando vueltas alrededor de mí con su clásica reticencia y su flaca figura. Esta noche especialmente sentí su olor, su familiar olor a vainilla y a algo más que no logro distinguir. …

        En casa había una costumbre

          Por Alberto Szretter. Puerto Rico. Escritor y médico [[BR]] En casa había una costumbre: nos mordíamos. [[BR]]          Cada mañana cumplíamos el hábito. Y aunque esto traía inconvenientes, estábamos contentos con el rito. Éramos una familia tipo. Todos adultos, excepto Benjamín. Artistas y científicos. Clase media leída, acomodada. Intelectuales. Nos llevábamos bien con los vecinos del barrio. Y cada uno bien en su lugar de trabajo. …

          Ireneo

            Por Horacio Lapunzina. Escritor. Paraná. Entre Ríos. [[BR]] Estábamos saliendo del bar. Nos habíamos quedado de larga sobremesa y eran casi las seis de la tarde. En noviembre, más cerca del verano, esa gloriosa hora de calorcito y luz primaveral sostenida nos puso más alegres de lo que ya estábamos, y por si fuera poco, nos habíamos encontrado casi todos después de años de promesas incumplidas. …