
Por Carlos Piegari. Posadas-Barcelona. Escritor sofista
El 14 de noviembre fue presentado el libro La vida en democracia, crónica de un militante, escrito Por Pablo Camogli a partir de las experiencias sociales y políticas de Ricardo “Pelito” Escobar.
Hay libros de geografía, de filosofía, de ciencia, de historia, de literatura, etcétera. Aquí vemos un ejemplar que testimonia una trayectoria cruzada por la militancia política. Es un volumen del género testigo, da cuenta de la veracidad de una biografía, es una cronología precisa y epocal. ¿Dónde está el detalle que ubica un libro del lado de la literatura? En la poética. En el modo de contar. En el ángulo desde el cual se narra. Aquí estamos frente a un libro que tiene datos fehacientes, información cuantificable, hechos reales, es decir que han existido, está basado en documentos, no en imaginación, ni es una docuficción. Pero teje una trama casi mítica.
El escritor que traduce una vida plena de praxis y la transforma en un texto literario, tiene una responsabilidad cívica, porque politiza un acto literario. El título del libro que nos ocupa define que estamos ante la crónica de un militante. Un historiador escribe sobre la secuencia temporal que atraviesa una persona comprometida con una ideología. Este narrador nos contará los avatares vivenciales de este hombre, una biografía, y los sucesos históricos que atravesarán su vida construyendo mutaciones aleatorias, casi una épica homérica. Vida y contexto. Lucha de un ser humano por alcanzar un destino huidizo. El autor mixtura biografía y crónica. Historia de vida y registro de acontecimientos contingentes. Montado en el péndulo de Foucault, intenta mantener un equilibrio emocional – racional sobre una esfera de acciones y sucesos que oscilan sobre sufrimiento, muerte y esperanza. También logros y frustraciones.
Este libro nos interpela como Wittgenstein cuando reflexiona del modo en que el lenguaje suele ocultar el pensamiento, porque el texto no debe disentir demasiado del concepto que busca transmitir. En este caso el “movimiento perpetuo” (valga la metáfora musical), entre el antagonista a pie de calle y la función política de gobierno. En ambos términos de esta ecuación de vida, la conexión se basa en la noción de que la lucha siempre es permanente. Sin importar el rol o el entorno que nos toque asumir.
La vida en democracia, crónica de un militante suma a la semblanza personal y la vida enérgica de Escobar, apuntes que construyen una mirada crítica sobre diferentes momentos cruciales de nuestra Argentina. El primer prólogo (“Simplemente Pelito”) lo asume el próximo gobernador electo de Misiones, Hugo Passalacqua. Luego con “Pelito, la lucha continúa”, llegan las palabras de Jorge “Topo” Devoto. A partir de esta introducción a dos voces, se suceden los capítulos. Con sólo una enunciación concisa de las peripecias vividas por Ricardo Escobar, puede elaborarse un circuito vivencial del que participamos todas y todos los argentinos en los últimos 50 años. Cada capítulo es una hoja de ruta que nos ayuda a entender el comprometido presente que enfrentamos. He aquí los títulos del índice.
Libertad, descripción de la opción por la ideología justicialista liderada por Perón, los años de cárcel, la supervivencia, el ecosistema social en plena efervescencia reivindicatoria, las pérdidas y los días finales de un período negro que cierra con el contundente mantra “Nunca más”.
Buenos Aires, el destino elegido al salir de la cárcel, tiempos duros donde Escobar lucha por la reinserción política y laboral. Se perfila, desde la solidaridad, la reconstrucción de un movimiento casi diezmado.
Los ’80, una década ciclotímica donde al decir del autor “surgimos del drama a la esperanza, para volver al desánimo”. Relámpago de euforia con Alfonsín y los juicios. La visita a Rusia, el encuentro de juventudes. El derrumbe de Alfonsín y la amenaza “carapintada”.
La debacle argentina. La fragmentación montonera, Camogli subraya: “como en cada paso de su vida, la ruptura con Montoneros no sólo fue un hecho político o una cuestión ideológica, también tuvo un trasfondo humano muy profundo en el espíritu de Pelito”. En este capítulo se narra el acceso de Escobar a la dimensión laboral mediática y la decepción que generó el espejismo menemista. El neoliberalismo asoma sus garras.
El retorno como necesidad, culmina la experiencia porteña y surge la necesidad de regresar a Misiones, la amistad con el ingeniero Carlos Rovira. Nace el Centro de Apoyo.
La génesis de la Renovación. Llega el “que se vayan todos”. La conexión con los grupos más progresista, el Movimiento Agrario Misionero. Las tensiones con Puerta. La génesis del proyecto Renovador.
El proyecto nacional y popular. La crisis del 2001 y la irrupción de Néstor Kirchner. La coyuntura en que Carlos Rovira y Maurice Closs sellaron una alianza entre el peronismo y el radicalismo locales.
El ministro social. El trabajo comunitario desde Yacyretá. La recuperación de la dignidad alimenticia y la mesa familiar. La redistribución de la riqueza y la mejora de la calidad de vida. Participación, organización y trabajo.
El ministro político. Jefe de Gabinete del Gobierno de la Provincia. Fin de la relación con el FMI. La priorización de la lucha por los Derechos Humanos. Gestionar equilibrios y tensiones políticas. El Bicentenario de la Revolución de Mayo. Recuperar el proyecto de la Patria Grande.
Sueños compartidos. La relación con las Madres y Hebe de Bonafini. La vivienda social. Éxitos y crisis.
Cuerpo y alma. La salud se quebranta, llega el crucial trasplante renal. La dramática pérdida de la madre. La vuelta al ruedo electoral a nivel municipal. El saber dar un paso al costado.
Lawfare, no nos han vencido. Ascenso del macrismo al poder. La estigmatización judicial. La represalia neoliberal. El descenso a los infiernos y la reivindicación ética final.
Pablo Camogli enfrenta el sentido de lo real, buscando la exactitud entre las zarzas del riesgo que imponen las pasiones tenaces y la sinrazón del autoritarismo depredador. Dialéctica de la confrontación que superará con su temple humanista Ricardo “Pelito” Escobar.
En este libro quizás sobrevuela la idea de Régis Debray, cuando dice que las razones no enseñan mejor que las emociones. Se puede dar una clase académica de moral o economía política, pero resulta imposible transferir al otro las pulsiones de un sueño o la cólera ante la injusticia social.
La historia de vida que Pablo Camogli construye a partir de la acción militante y política de Ricardo “Pelito” Escobar, pasa revista a los “tientos y diferencias” de la existencia de un hombre, que Alejo Carpentier tan bien supo revelar y aceptar.