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Unas líneas de Walter Tresols

    escribo cartas y espero

    por este camino ya no pasa nadie

    Letiția Ilea – Qué Quedará

     

    estimado señor de las batallas

                su despacho

    motiva la presente la urgente necesidad de comunicarle

                que reconocemos la derrota

    esa dirección en la que los pasos

    se funden con el camino

    *

    querido hermano que hubiera deseado tener

                te escribo

     con la esperanza de que tal vez

    los hermanos que no tuvimos

    puedan encontrarse con el padre

                que se hizo pájaro

    si lo ves

    decile que cada día salgo al camino

                a esperar frente al lapacho

    por si regresara el vuelo

    *

    querido julio

    noviembre pasó

                dejándonos el desquicio en los últimos días

    a cada noche le sucede otra noche

    la eternidad y la próxima semana

    están a la misma distancia

                medida en años oscuridad

    yo despierto soñando el día

    y vuelvo a dormir

                para que así sea

    como corresponde te enviaré la presente

    dentro de una botella

                arrojada a la corriente

    que une el monte con el mar

    *

    sepa usted disculpar

                la demora en responderle

    estuve demasiado tiempo

    tratando de explicarle a los vivos

                qué cosa es una carta

    ahora que nadie recuerda lo que era el fuego

    deberé explicarle a los muertos

                qué es el humo

     


    oración

    como si el poema fuera un animal

    Denise Levertov

    que los trenes hablen por mí

    que el agua de las fuentes derrame pies izquierdos

    que dios no sea razonable

                el exceso de razón engendra monstruos

     

    que los árboles no escondan el viento entre sus hojas

    que no murmuren

    que la sinceridad no sea simple

                una sinceridad simple

                no es más que una trampa

     


    que no me distraiga con lo que creo ser

                mientras todo ocurre

    que pueda confiar en el dolor

    que el dolor sea mi perro

     

    que mi rostro envejezca antes que mi mente

     


    que mis muertos no sean el peso de su ausencia

    que sea capaz de poner mi ladrido en sus manos

     

    que me suspenda sobre el abismo

                cómo se sujeta a un niño que está vivo

                desde la ventanilla de un avión

     

    que pueda oler el poema antes de verlo

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