Ir al contenido

IMPENETRABLES de Francisco Tete Romero

    Por NEACONATUS [[BR]] Como plantea el prologuista Daniel Omar Luppo, desde su lugar de lector observa en esta obra “usos de variadas resonancias estilísticas”, referencia el realismo crítico, el diario de guerra, la crónica policial, la ciencia ficción, el post punk, un neo gótico regional (concepto desarrollado por Carlos Piegari desde Neaconatus con el respaldo de Alberto Szretter), se agradece la mención), entre otras formas de escritura que despliega el autor generando una poética distintiva.” Esta polifonía de recursos narrativos pone de manifiesto la perspectiva de cambio y modulaciones que ha sabido construir el autor, a través de su prolífica actividad literaria desarrollada en el NEA argentino. Francisco “Tete” Romero ya forma parte del grupo de escritores regionales que han logrado saltar la tapia del tópico costumbrista y limitado que solía encorsetar las tramas de los textos creados, en general, por estos lares. Si bien es ineludible alejarse demasiado del contexto circundante, la reiteración de temas relacionados con el paisaje, lo rural y una cierta modorra existencial definió una “literatura de provincias”. Como si sólo en Buenos Aires existiera un permiso creativo sin corrales. Pero, lo que nunca puede soslayarse en la cultura federal es la ignominia, cuestión que en el “interior” se manifestó a través del abuso extractivo, de riquezas naturales y de vidas humanas sin controles firmes de los gobiernos que atienden en Buenos Aires. Claro, en las dilatadas, ignoradas y lejanas extensiones de este país, la explotación inmoral tuvo siempre vía libre. Es común hablar en la jerga delictiva de “zonas liberadas” donde el mal puede activarse pues el poder mira para otro lado, pero toda la Argentina (ciertos países limítrofes también) han sido perpetuamente “zonas liberadas” para ejercer la injusticia eco-social. …

    Ireneo

      Por Horacio Lapunzina. Escritor. Paraná. Entre Ríos. [[BR]] Estábamos saliendo del bar. Nos habíamos quedado de larga sobremesa y eran casi las seis de la tarde. En noviembre, más cerca del verano, esa gloriosa hora de calorcito y luz primaveral sostenida nos puso más alegres de lo que ya estábamos, y por si fuera poco, nos habíamos encontrado casi todos después de años de promesas incumplidas. …

      Cacería en enero

        Por Walter Hugo Rotela. Escritor. Formosa, Montevideo (Uruguay) [[BR]] I [[BR]] Una siesta, a fines de diciembre, tres hombres mayores, ahora jubilados, están sentados a la sombra de un viejo árbol de mango. Usan pantalones muy cortos y camisas amplias, de mangas cortas, o, pantalones de tela muy delgada y enrollados hasta las rodillas. Disfrutan de la refrescante bebida que llaman tereré. …

        Lección de género veloz

          Por Germán Wilcoms. Leandro N. Alem. Escritor [[BR]]   [[BR]] En medio de la sala el cuerpo de una mujer yace de espaldas sobre un charco de sangre. El mango de un cuchillo le brota del pecho.   …

          Excursión a la montaña

            Por Matías E. Wendt. Puerto Rico-Oberá. Escritor, profesor y estudiante de Historia y Filosofía [[BR]] 50 consideraciones acerca de un desplazamiento [[BR]] 1) Un pasaje de Camus en Diarios de viaje: “Todas las grandes acciones y todos los grandes pensamientos tienen un comienzo irrisorio.” …

            La llama del arcángel Uriel

              Por Paco Mancera Romero. Málaga, España. Escritor [[BR]] Si encuentra este manuscrito, por lo que más quiera, difúndalo por todos los medios posibles a todo el mundo. Es necesario que se sepa lo que está pasando en este planeta infernal. Por Dios se lo pido. …