Por NEACONATUS [[BR]] Desde tiempos remotos toda oportunidad de poder expresarse en un evento público sobre un tema no vinculado a la convocatoria precisa, ha sido una formidable tradición discursiva elíptica. Un entierro en un cementerio de víctimas de la guerra de Atenas contra Esparta, permitió a Pericles en el año 431 a.C., expresar uno de los discursos más célebres sobre los valores supremos alcanzados en Atenas. De allí para adelante los ejemplos abruman. Los ingleses, siempre estupendos organizadores, patentaron por el siglo XIX el Speakers’ Corner (el “Rincón del orador”), un recodo de Hyde Park en Londres donde se permite hablar en público a cualquiera que necesite vituperar, halagar o denostar. Pasaron por ese lugar personajes importantes: Karl Marx, Vladimir Lenin, George Orwell, y William Morris, obviamente, la idea fue exportada a Canadá, Malasia, Indonesia, Singapur, Holanda y Australia. …